Sa Lluna

El Arte de Habitar

En Ibiza, entre muros encalados y horizontes de piedra y campo, se levanta esta vivienda que evoca la esencia de la arquitectura tradicional de la isla. Una casa sencilla y honesta, que aguardaba un nuevo comienzo sin perder su alma.
Ibiza

Ubicación

Interiorismo y Decoración de Vivienda

Proyecto

Finalizado

Estado

252 m2

2024

Año

El encargo llegó con un propósito claro: dar vida al espacio antes de su futura reforma, hacerlo habitable, confortable y coherente con su entorno. Una intervención de decoración donde el objetivo no era transformar, sino escuchar la casa, entender sus ritmos, su luz y su escala, y vestirla con piezas que acompañaran su arquitectura sin imponerse a ella.

La vivienda, de tres dormitorios, tres baños, despacho, salón, comedor y cocina, se abrió a la luz y al confort a través de una selección precisa de materiales naturales, texturas orgánicas y una paleta cálida inspirada en el Mediterráneo.
En los dormitorios, la madera, el lino y las fibras naturales se entrelazan para crear ambientes tranquilos y atemporales. Cada estancia busca ser refugio y sosiego, con mobiliario de madera maciza y luminarias artesanales que aportan textura y personalidad.

La cocina, aunque no se reformó, se revitalizó con piezas especiales de mobiliario, como una vitrina de madera rústica en verde decapé y una mesa redonda de microcemento, aportando frescura y equilibrio entre lo existente y lo nuevo. 

En el comedor, la gran mesa de iroko de más de tres metros se convierte en el corazón de la vivienda: un punto de encuentro que invita a compartir. A su alrededor, sillas de teca con asientos tejidos a mano y tres lámparas de tela bogolan africana aportan alma, imperfección y tradición.

El salón se articula alrededor de un sofá modular, cómodo y escultural, que define el espacio con naturalidad. Aquí, la luz entra a raudales, rebotando en las paredes encaladas y en los tonos neutros de los tejidos, generando una sensación de calma y paz.

En la terraza, el mobiliario y la tapicería acompañan los ritmos del clima mediterráneo. Es un espacio donde la casa se abre al paisaje y el tiempo parece detenerse.

Las cortinas de lino, aún en proceso de instalación, cerrarán el conjunto con suavidad, filtrando la luz ibicenca. Un gesto final que completará el relato de esta vivienda.

Un proyecto que habla de respeto por la arquitectura existente y de una forma de habitar más pausada y consciente.

ALIOLI DESIGN

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